HOMBRES PÁJARO UN SUEÑO HECHO REALIDAD

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En la mitología griega y la historia de Dédalo e Ícaro, huyendo del cautiverio minoico en creta con unas alas hechas de pluma y cera. Pero el sueño del hombre por volar pertenece a todas las culturas. En china hace 2000 años, ya había acróbatas que se elevaban suspendidos de grandes cometas atadas al suelo.

 

En el Renacimiento, Leonardo da Vinci inventó la hélice, el helicóptero, el paracaídas y diseñó una máquina voladora con forma de alas de murciélago.

Imaginar ver el mundo a tus pies y surcar las nubes cual águila imperial, es lo que llevó a un puñado de paracaidistas franceses, en 1978, cuando empezaron a entrenar sus aterrizajes de precisión, despegando a la carrera de las laderas más inclinadas de Mieussy Francia.

El parapente es un deporte muy técnico, como el ala delta, que no puede aprenderse de cualquier manera, ya que debe practicarse con prudencia y que nos obliga a conocer muy bien cuáles son nuestras posibilidades reales y nuestros límites.

Al estar catalogado como deporte extremo y tener miles de adeptos a nivel mundial. Ecuador no se queda atrás en la práctica de este deporte, en todo el país se puede encontrar escuelas de parapentismo. Una de estas es el "Club de Parapente Ibarra" que está ubicado en el cantón Ibarra, provincia de Imbabura. Conversamos con Bolívar Cevallos, Washington Vaca y Edison Castillo, miembros del ‘’Club de Parapente Ibarra’’, quienes manifestaron que:

“El hecho de volar produce unas sensaciones tan exquisitas que son absolutamente indescriptibles’’

 

Si es amante de los deportes extremos puede practicar el paracaidismo en la Laguna de Yahuarcocha de Ibarra.

 Elaborado por: Gabriela Arcos, tercer nivell ECOMS