Fe y razón, las dos alas para elevarse a la verdad

Fe y razón, las dos alas para elevarse a la verdad


La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. (Juan Pablo II).


Es así como la fe, ni la religión impide que las religiosas se formen en las universidades con la finalidad se servir mejor al pueblo de Dios.


Sor Patricia Caicedo, religiosa de las Hermanas de San Francisco de Sales, estudió en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra, en el periodo de 1990 a 1995, obteniendo la licenciatura en Ciencias de la Educación Especialización docencia Pre-Primaria.


Luego pasó a ejercer el cargo de maestra en el Jardín de Infantes “Alfonso Barba”, por un periodo de cinco años. Seguidamente fue trasferida a San Isidro por otros cuatro años en el que también se desempeñó como maestra del Jardín “San Francisco de Sales”, en la provincia del Carchi.


En medio del estudio ella ha sabido combinar y cultivar la vida espiritual, entretejiendo la cultura y la fe que son las dos alas que nos llevan a Dios, como Dijo el Papa Juan Pablo II.


Entre el año 2012 y 2013, trabajó como docente en la escuela Bernardino Echeverría Ruíz, en la Parroquia Gonzáles Suarez.
Actualmente, elabora la tesis de la Maestría en Ciencias de la Educación que cursó entre 2011 y 2014, en la PUCE-SI.


Pero equilibrar la educación, el trabajo apostólico y la oración no ha sido difícil porque la comunidad la ayudó, al ser flexibles en los horarios para ejercer las obediencias que le han pedía y llevar adelante el estudio sin dejar de lado la santa misa, la oración diaria, la lectura que cultiva la mente, el corazón y el amor ardiente a las almas, niños, jóvenes y adultos.


Para Sor Patricia “estudiar le abre la mente, el corazón y es un compromiso de dar gratuitamente lo que gratuitamente ha recibido a los demás”.

Se diseña portada de la "Revista Luciérnaga"

En el laboratorio de fotografía de la Escuela de Diseño de la PUCE-SI,, conjuntamente con el equipo de redacción, conformado por estudiantes de la Escuela de Comunicación Social dieron inicio al diseño de la Revista Institucional “Luciérnaga”.

Los estudiantes y docentes responsables del proyecto participaron gustos  en la sesión de fotos para esbozar la portada.
Los protagonistas de la revista posaron frente al fotógrafo William Chamorro, estudiante de la Escuela de Diseño y parte del grupo de Luciérnaga.
El objetivo de las fotografías fue plasmar la personalidad de cada uno, ya que las imágenes también comunican y transmiten mucho, mencionó el Lic. Oswaldo Portilla, docente y jefe de diseño de Luciérnaga.

Para María Agíla, estudiante de la ECOMS, fue una experiencia totalmente nueva y diferente en la que todos los miembros tuvieron la oportunidad de transmitir la esencia que caracteriza a cada persona.
FOTO: Stalin Rivera, coeditor de la Revista Luciérnaga junto al fotógrafo William Chamorro, diseñador de la misma.

LA ALIMENTACIÓN ES IMPORTANTE PARA ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

LA ALIMENTACIÓN ES IMPORTANTE PARA ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Las cafeterías forman parte de los espacios de interacción y distracción con los que cuenta la PUCE-SI para los estudiantes, docentes y administrativos. Los malos hábitos alimenticios que se cometen durante los años de universidad pueden comprometer el estado nutricional individual y el rendimiento mental de los estudiantes.


En las cafeterías de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador –Sede Ibarra buscan satisfacer los gustos alimenticios de la comunidad universitaria ofreciendo una variedad de productos como fruta, pizza, hamburguesas, jugos, galletas, dulces y una diversidad de postres.


Jessica Moreno, estudiante de la Escuela de Jurisprudencia comentó “En las cafeterías de la universidad encontramos muchas cosas, pero considero que deberían las autoridades exigir que nos brinden alimentos más sanos”.


Diversos estudios del Ministerio de Salud han destacado que la población universitaria es un grupo especialmente vulnerable desde el punto de vista nutricional, ya que se caracteriza por: saltarse comidas con frecuencia, picar entre horas, tener preferencia por comida rápida y consumir alcohol frecuentemente.


Beatriz Vélez dueña de la cafetería “La Caffe” señaló “Vendemos productos saludables y este semestre los estudiantes consumen en mayor cantidad frutas, jugos de naturales, ya no solo comida chatarra como antes”.

 

LA UNIVERSIDAD SE CONVIRTIÓ EN SU SEGUNDO HOGAR

LA UNIVERSIDAD SE CONVIRTIÓ EN SU SEGUNDO HOGAR


Lo que hace unos años fueron las aulas de la universidad, Jorge Pérez ahora contrasta con los arreglos florales que realiza en su puesto de trabajo, mientras usaba su vestimenta laboral recuerda como hace veinte años ejercía su labor de conserje.

"Traigo en la memoria el cómo vi pasar por las aulas a muchos estudiantes que ahora ya son profesionales y al verlos me da orgullo por ellos porque con esfuerzo han logrado su objetivo, han llegado a culminar su meta" comentó, con nostalgia en su rostro Jorge Pérez, con mucha tristeza comentó que el motivo por el cual tuvo que renunciar a su trabajo fue por problemas de salud, la universidad que fue como su segundo hogar le brindó la oportunidad de obtener muchos amigos de verdad.

Los profesionales del futuro empiezan sus labores desde las clases

Los profesionales del futuro empiezan sus labores desde las clases

Yajaira Ponce con una mirada de niña ojea algunas de las páginas de su libro preferido El Contrato Social, de Juan Jacobo Russo, se detiene para observar atenta a una mano indiscreta que coloca una vieja grabadora, que se mezcla entre sus documentos.

Con su tono de voz, tan decidida como siempre, rememora como hace 10 meses cambió las mesas y sillas de su aula, del séptimo nivel de la Escuela de Jurisprudencia, por una oficina llena de archivos y computadoras en el Consejo de la Judicatura de Imbabura.

Mientras tanto, Darwin Reina, con su traje bien planchado y sus zapatos lustrados sortea entre sus compañeros para dirigirse, a las 08:00, hacia la Defensoría Pública, lugar donde realiza sus prácticas preprofesionales, desde enero de este año.

En su oficina, Reina asesora jurídicamente a 30 personas, diariamente. Los códigos legales que guarda en su memoria sorprende a cualquiera. Sin embargo, no es el único; en esta entidad pública se desempeñan cuatro estudiantes más: Dayana, Viviana, Lenin y Richard.

Paralelamente Úrsula Amaranta, Itamar Navarrete y Cristina Pupiales, también de Jurisprudencia trabajan en temas sobre contravenciones en la Unidad Judicial Penal, de Imbabura.

Sin lugar a dudas, todos concuerdan en algo. Sus prácticas les han servido para desenvolverse de mejor manera como personas ante la sociedad y como estudiantes dentro de la PUCE-SI.